Cristo Muerto
Anónimo italiano (¿Umbría?)

Cristo Muerto

c. 1230-1250
  • Madera de álamo policromada

    174 x 90,5 x 40 cm

    CTB.DEC1571

  • © Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

Parece ser que el Cristo muerto de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza formaba parte de un conjunto sobre el tema de la Deposición de Cristo, en el que probablemente figurarían otros cuatro personajes al pie de la cruz –la Virgen, san Juan, José de Arimatea y Nicodemo–. Un ejemplo completo de una representación de la Deposición se conserva todavía en la catedral de Tívoli, a cuyo Cristo se parece mucho el de la Colección Thyssen-Bornemisza: el perizonium o paño de pureza está colocado del mismo modo en ambos casos y el rostro y el cabello presentan una gran semejanza. Es probable que el brazo derecho del Cristo de la Colección estuviera originalmente más separado del cuerpo, en posición más abierta, con lo cual el ademán se parecería todavía más al del grupo de Tívoli. Jean-René Gaborit, en un artículo sobre un grupo semejante al de la Deposición de Tívoli adquirido por el Louvre en 1967, estableció un pequeño grupo de esculturas que, en su opinión, procedían del mismo taller; en él incluía los conjuntos de Tívoli y del Louvre, un Cristo muerto de la Galleria Nazionale dell’Umbria en Perugia, otro Cristo del Castello Sforzesco de Milán, y una figura mutilada que representa a José de Arimatea y que se encuentra en la colección Stoclet de Bruselas. Gaborit incluyó la ilustración del Cristo de la Colección en su estudio, pero lo consideró como «copia fiel y más torpe de los del “taller de Tívoli”: el mismo cabello, el perizonium casi idéntico, pero las proporciones están menos conseguidas y las articulaciones resultan más pesadas». Sin embargo, son más las semejanzas con el resto del grupo que las diferencias, y parece lógico incluir el Cristo de la Colección Thyssen-Bornemisza con las demás piezas.

Al comparar el Cristo Thyssen con los de Perugia y Milán resulta inmediatamente evidente que están estrechamente vinculados. Al igual que en el Cristo de Tívoli, los respectivos paños de pureza tienen un tratamiento muy parecido –aunque el Cristo de Milán está rematado en curva en la parte delantera inferior– y la postura es extraordinariamente semejante. En los tres ejemplos es muy similar la disposición del pelo; el Cristo de Milán incluso conserva las líneas marrón oscuro que indican el pelo de la cabeza, y la barba, terminada en bucles, es prácticamente idéntica. Otro rasgo que relaciona el Cristo de la Colección Thyssen-Bornemisza con el de Milán es la decoración pintada a lo largo del borde del paño de pureza formando una greca.

Gaborit ha propuesto que el taller en el que se produjeron las piezas de este grupo seguramente trabajaba en la zona septentrional del Lacio y de Umbría, desplazándose a las iglesias en las que se colocaban las estatuas. La procedencia de las mismas refuerza esta teoría: la Deposición de Tívoli se hizo para la catedral de esta ciudad, el Cristo de Perugia se encontraba anteriormente en la abadía de Rocione, y tanto las esculturas de París como las de Milán salieron al mercado del arte en Roma a principios del siglo XX. Su datación viene facilitada por el hecho de que una inscripción al pie de la cruz de la obra de Perugia, aunque del siglo XVIII, da el año de 1236 como fecha de su ejecución. Teniendo en cuenta la semejanza del grupo anteriormente mencionado, es poco probable que difieran en más de un par de generaciones, por lo que la fecha de su ejecución quedaría englobada entre 1220 y 1260. No parece posible afinar más las fechas ni se puede considerar definitiva la progresión estilística de Gaborit, situando primero la Deposición de Tívoli (1220-1230), seguida por el grupo de París (1230-1240) y terminando con el Cristo de Milán (1240-1250)1. Por su gran semejanza con los Cristos de Perugia y de Milán, parece razonable fechar el Cristo de la Colección Thyssen-Bornemisza en el período comprendido entre 1230 y 1250.

No ha sido posible reunir el Cristo que aquí comentamos con ninguno de los componentes del conjunto al que originariamente perteneció, que seguramente se ha perdido. Se conservan varias figuras, evidentemente del centro de Italia y de la primera mitad del siglo XIII, en la actualidad separadas de sus respectivos conjuntos, por ejemplo una Virgen y un san Juan en el Museo de Cluny de París, el de José de Arimatea anteriormente mencionado de la colección Stoclet, y dos figuras de la colección Acton de Florencia, pero no pueden relacionarse con ninguno de los Cristos aislados que hemos mencionado.

El Cristo muerto de la Colección Thyssen-Bornemisza, que ha sido restaurado, es una talla de primordial importancia en la historia de la escultura italiana medieval en madera.

Paul Williamson